Hace 20 años Ernesto Milá escribió el libro Marruecos el Enemigo del Sur, y ya hablaba de una guerra de baja intensidad de marruecos hacia España.
En el podcast Falsa bandera en Ivoox dirigido por Alfonso Trinidad https://www.ivoox.com/marruecos-ii-vs-espana, le preguntan a Ernesto Milá ¿si tuviera que revisar aquella tesis, en que habría acertado, y si consideraba si se había equivocado en algo?, ¿y que había cambiado en la estrategia marroquí hacia España actualmente?.
Ernesto Milá responde con una perspectiva muy actual...
Marca de tiempo 1:10:42 al 1:30:34, intervención de Ernesto Milá
Enlace directo para escuchar el Podcast Falsa Bandera:
(Transcripción de voz a texto de su intervención.)
Me dices que ¿qué ha cambiado desde que escribí Marruecos, el enemigo del sur, y Marruecos, la amenaza, hace entre 20 y 23 años? Pues ha cambiado poca cosa. De hecho, me preguntabas también si me había equivocado en algo. Pues este es el problema, que en estos dos libros no me equivoqué en nada.
Es decir, identifiqué cuál era el riesgo, cuál era la amenaza, y esa amenaza hoy sigue presente. ¿Qué era lo que decía yo en aquellos dos textos? Pues decía que Marruecos había emprendido contra España una guerra de baja cota. Una guerra sin armas, una guerra sin muertos, aparentemente, una guerra fría.
Bueno, fría, sí, pero una guerra en la que se utilizaban armas poco convencionales. Una de ellas era la inmigración masiva, la otra era la droga, la otra era la delincuencia, y la otra era el arma económica. Bueno, ¿sobre la inmigración? Pues en el año 2002-2003 en España había 3 millones de inmigrantes.
Los había traído Aznar, había abierto las puertas de inmigración en el año 1996 para reforzar su modelo económico basado en salarios bajos, acceso fácil al crédito, la construcción como motor de la economía, y la inmigración masiva justamente para rebajar esos salarios. Pero hoy un 25% de la población, un 25%, es decir, uno de cada cuatro habitantes ha nacido fuera de España o pertenece a un grupo étnico extranjero, no autóctono. Esta es la realidad.
Entonces, eso quiere decir que en estos años, especialmente en el último periodo y en el periodo de Zapatero, casualmente los dos candidatos y miembros y presidentes por el Partido Socialista Obrero Español, pues la inmigración se disparó. Con dos regularizaciones masivas, la primera que alcanzó a más de medio millón de personas y la segunda que ha superado el millón cien mil personas. El resultado, que el paisaje de nuestras calles ha cambiado, de nuestras ciudades es otro.
Cada vez vemos más machilagas, cada vez vemos más cosas que no son más elementos, que no son propiamente autóctonos ni españoles ni europeos. Segundo, el tema de la droga. ¿Ha cambiado algo? Sí, sí ha cambiado algo.
Marruecos sigue exportando exactamente la misma droga, hachís y cannabis, que exportaba a principios del milenio, pero con una salvedad que ya indicaba, que ya apuntaba en aquella, hace 20 años, que es la irrupción de la cocaína. ¿Por qué? Porque así como el hachís es, como dicen los propios traficantes, mucho ruido y pocas nueces, es decir, mucho volumen pero poco beneficio, en cambio la cocaína ocurre justo lo contrario. Entonces las mafias de la droga marroquíes lo que han hecho ha sido aprovechar la presión que la Guardia Civil ejercía sobre el narcotráfico en Galicia, en las costas gallegas, para orientar, pactar, además pactar el territorio español, cuidado, pactar con las mafias de la droga mexicanas y colombianas el envío a través de Marruecos.
Esto, pero no solamente de cocaína, hay otra droga que no se suele hablar, que es el karkubi. El karkubi es la droga de los pobres, es una droga hecha con restos del hachís, con algunos fármacos que se utilizan como ansiolíticos y que es una pastilla que vale, o valía hace unos meses, entre 3 y 6 euros en España. Y esta es la droga precisamente que consumen muchos menas y que por eso reaccionan de esa manera tan absolutamente violenta, y por eso son tan absolutamente violentos.
Marruecos, además, se rumoreaba que la mafia de la droga estaba vinculada al Palacio Real. Bueno, yo os sugiero, antes de extenderme en este terreno, os sugiero que esto se lo preguntéis a la inteligencia artificial, a cualquier inteligencia artificial de las muchas que hay hoy en el mercado, porque la respuesta es unánime, efectivamente. Hay algún enlace entre el Majzén, que es la corte de Mohamed VI, y las mafias de la droga.
Como no podía ser de otra manera en un país que en el fondo no es más que una dictadura absolutamente centralizada, con una cúpula oligárquica que lo controla todo, y una base que pinta muy poco y cuyas esperanzas de vida se reducen o bien a la inmigración o bien a la supervivencia en misérrima en el país. Marruecos también ha legalizado hace dos años el cultivo del cannabis medicinal, y en apenas tres años se ha colocado como primer productor mundial del cannabis medicinal. ¿Dónde va ese cannabis? A Europa, por supuesto, como todo lo que se cultiva en el Rif, o como todas las drogas que llegan a Marruecos.
Es una etapa intermedia hasta el viaje a Europa. Y esto es así. Algunos medios dicen que han bajado las toneladas de hachís que se exportan a España.
Sí, han bajado, sí es cierto. Pero lo que ha subido es la concentración de THC, el principio activo vital del hachís, que era mucho menor hace 20 años y ahora con las especies que se cultivan allí, las variedades de semillas que se cultivan allí de cannabis, ese principio activo está mucho más concentrado. Por otra parte, en esos 20 años también es cierto que se han producido algunos cambios en el mercado del cannabis.
Por ejemplo, hoy en Europa se tiende al autocultivo hindú. Está prácticamente legalizado en algunos países. Hay clubs de cannabis en media Europa, entre otros en España, etc.
Además, hay una buena noticia en todo esto. El consumo de cannabis hoy se ha estabilizado en edades intermedias de 35 años en adelante, pero ha disminuido entre los jóvenes. ¿Por qué ha disminuido? Porque han visto también que los efectos no son neutrales.
Hay gente que se queda muy colgada con el tema de la droga. ¿Ha disminuido la exportación de cannabis y de otras drogas a España desde Marruecos? Pues no, no ha disminuido, de hecho ha aumentado. En el año 2005, en relación a la delincuencia, que sería la tercera arma de la guerra de baja cota que Marruecos había emprendido contra España, pues en 2005 no se da una circunstancia que sí se da desde hace cinco años, que es que el rey Mohammed VI, cada dos por tres, decreta un indulto con cualquier excusa, que sí la fiesta del trono, que sí el fin del ramadán, etc.
Que sí los 25 años que está en el poder, etc. Que coloca a miles y miles de delincuentes en la calle. Se dice, y no es ninguna leyenda, que estos delincuentes optan por engrosar las filas de la inmigración hacia España.
¿Es cierto esto? Pues sí, es cierto por una sencilla razón. Porque el sistema penal español es garantista, porque las penas están muy rebajadas, porque un delincuente puede estar robando durante dos o tres años, y hasta que no le llega el primer juicio, y se decreta prisión por cualquier delito, pues no entra en cárcel, e incluso si hay una sentencia de prisión, ésta puede ser recurrida. Con lo cual aquí hay delincuentes que, además, como cambian continuamente de ubicación, de lugar de residencia, no tienen residencia fija, es imposible localizarlos el día del juicio.
Con lo cual, un delincuente está mejor ejerciendo su oficio en España que en Marruecos. Y esto es lo que... Pero además esto tiene un sentido, es decir, es que Marruecos aspira a competir con España en un terreno particularmente sensible, que es el turismo. ¿De acuerdo? Entonces el turismo es muy sensible a la delincuencia, es decir, sitios donde hay mucha delincuencia evitan ir.
De ahí que Marruecos saben que una inversión turística solamente es rentable a largo plazo si el país es estable y el turismo es poco molestado por la delincuencia. Entonces la garantía de que Marruecos siga recibiendo turismo, hoy está recibiendo del orden de los 24 millones anuales, España está del orden de los 100 millones anuales, pues la única garantía de ir equilibrando estas dos cifras es enviando los delincuentes hacia España total. Aquí van a tener vía libre, prácticamente vía libre, durante unos años para poder ejercer su oficio.
Por lo tanto en la delincuencia también se han cumplido las peores previsiones que hacía en el 2003. Otro frente de la guerra de baja cota es la economía. Y ahí sí que las cosas han cambiado muchísimo y se han acelerado.
Porque el crecimiento de Marruecos en estos últimos 20 años ha sido espectacular. Es decir, el país se ha convertido en el principal fabricante de vehículos de África. Y algunas marcas que son usuales, que pensamos que son europeas, se montan, se arman en factorías en Casablanca.
Que es donde está el grupo Peugeot, digo, el grupo Renault, o Citroën, perdón, el grupo Citroën. Y también se encuentran factorías del grupo Stellantis. Entonces coches como los Dacia, habitualmente los Dacia que se ven en España, en grandísima medida, son fabricados en Marruecos.
Entonces no nos engañen. Entonces Marruecos ya no es una potencia agrícola. De hecho su estructura social ha variado extraordinariamente.
A principios del siglo la inmensa mayoría de la población, creo que era un 70%, vivía en el campo. Y ahora esta cifra se ha reducido a un 40%. Entonces el resto de la población se ha ido a las ciudades o se ha ido a la inmigración.
Sobre 40 millones de habitantes, no llega a 40 millones de habitantes, hay unos 6 millones de marroquíes que están fuera de Marruecos. Fuera de Marruecos quiere decir en Europa y en Canadá, en concreto. Sobre todo, especialmente.
Pero donde Marruecos sí que ha avanzado más es en las relaciones con la Unión Europea, que lo considera una especie de socio comercial preferencial. ¿Por qué? También y sobre todo lo que exporta a Europa son productos agrícolas. Que en grandísima medida se producen en el antiguo Sahara español, en el antiguo Sahara occidental.
Que es un territorio que no es marroquí oficialmente reconocido por la ONU, sino que es una incorporación forzada que realizó Marruecos. De un territorio que sigue siendo territorio a descolonizar, al menos desde el punto de vista desde la óptica de Marruecos. Bien, pues... Por algún motivo, y luego entraremos en cuál puede ser el motivo.
La Unión Europea ha abierto las puertas a todo lo que es marroquí. Pero sin límite ni medida, ni exigencias. Porque lo normal sería que los productos agrícolas fabricados en Marruecos, que se traen hasta Europa, se elaboraran con los mismos patrones que son obligatorios en Europa para los agricultores europeos.
Y esto no ocurre así. No solamente no ocurre así, sino que se permite, por ejemplo, que se engañe a los consumidores ocultando el origen del producto. Dado que se han producido muchos casos de excesos de pesticidas, vermicidas, fungicidas, insecticidas en productos marroquíes, concretamente las sandías.
Que es uno de los productos, junto con los tomates cherry, tomates normales y corrientes, fresas, que se importan de naranjas, que se importan desde Marruecos. Bueno, todo esto es muy grave porque, además, Europa, y España en concreto, cada vez tiene menos autonomía alimentaria. Es decir, es más dependiente del extranjero en cuestión alimentaria.
Y esto, cuando un país es dependiente de otro en todos los terrenos, y máxime en este importante, de la alimentación, esto quiere decir que se va muy mal. Que es ese país el que exporta el que tiene las llaves de si comemos o no comemos. Porque si con cualquier excusa, con cualquier, eso que se llama hoy, con cualquier tensión geopolítica, Marruecos decide un buen día cortar las exportaciones a Europa.
Y en lugar de venderlas a Europa, pues venderlas a otros países africanos, venderlas a Estados Unidos, importarlas, exportarlas a Asia. Pues aquí hay un periodo, un periodo de una o dos cosechas, en donde realmente habría carestía, subiría los precios, etc. Por lo tanto, también en el terreno económico somos hoy más dependientes de Marruecos que lo éramos hace veintitantos años.
La cuestión es, ¿todo esto por qué? Es decir, ¿por qué esta situación se ha ido desequilibrando cada vez más? Bueno, hasta aquí lo que hemos visto han sido cinco elementos de la guerra de baja cota. Inmigración, delincuencia, droga y economía. Cuatro elementos.
Pero a estos cuatro elementos se ha añadido un quinto elemento, que es la tecnología. La tecnología incorporada a las fuerzas armadas y a las tareas de espionaje. Y esto merece otro capítulo, porque ¿cómo se ha llegado a esta situación? En la que a estos cuatro elementos de guerra de baja cota se ha añadido un quinto, la guerra tecnológica.
Y sumados, todos hayan dado lo que hoy se llama guerra híbrida. Y la guerra híbrida es una guerra en la que, a través de la combinación de todos estos elementos, se consigue torcer la voluntad de gobiernos. De los gobiernos.
No de los estados, ni de los países, ni de las naciones, sino de los gobiernos. Por ejemplo, vosotros habréis oído que Marruecos dispone del programa Pegasus. Y esto que se ha detectado en Francia, con la red de espionaje telefónico al gobierno francés, y en concreto a su presidente Emmanuel Macron.
También ha sucedido en España, con la intervención de los teléfonos de Pedro Sánchez y de cuatro de sus ministros. El ministro Planas de Agricultura, la ministra de Defensa, Margarita Robles. El ministro de Interior, Marlaska, Grande-Marlaska.
Y creo recordar que algún otro ministro de segunda fila. Todo esto, bueno, ¿por qué hacen esto? Simplemente es un arma de la guerra híbrida. Un arma tecnológica que permite chantajear, repito la palabra, chantajear a los gobiernos.
¿De acuerdo? Este elemento, este es el último elemento que no existía en el año cuando escribí los dos libros sobre Marruecos. Pero que se ha incorporado desde el año 19, desde hace 6 años, 19-20. Aunque las intervenciones contra Pedro Sánchez y sus mariachis fue a partir del año 22.
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